Uno de los usos más importantes del aceite de coco es el de acondicionador del cabello. Se trata de un producto totalmente natural, por lo que es perfecto para usar sobre el pelo sin miedo a que cause reacciones o alteraciones en el color del tinte o pueda dañarlo a medio o a largo plazo, como sí ocurre con algunos productos cosméticos químicos.

Se considera adecuado para cabellos secos o maltratados. En el caso de personas con pelo graso el aceite de coco puede usarse sin problemas, pero solo se aplica de la mitad hacia las puntas evitando que el aceite actúe en las raíces.

¿Cómo se aplica el aceite de coco en el cabello?

Si el aceite se ha solidificado se ponen un par de cucharadas en un vaso y se calienta al baño María. A partir de ahí, se aplica en el pelo seco, mechón a mechón, poniendo muy poca cantidad. Lo mejor es usar una cucharilla de café y echar el aceite por el pelo desde la raíz a las puntas si se trata de cabello seco o de medios a puntas si es cabello graso.

A continuación, se cepilla el mechón para que el aceite se extienda por todo el cabello de manera regular y se repite la operación con el siguiente mechón hasta acabar con todo el pelo. Una vez que el aceite está en todo el pelo se debe dejar que actúe aproximadamente media hora.

Algunas personas dejan que actúe toda la noche, pero esto solo es recomendable en el caso de pelo muy seco y de personas con cabello lacio.

¿Es fácil retirar el aceite de coco?

Una vez que el aceite de coco actuó sobre el pelo es el momento de lavarlo. Para ello se recomienda utilizar un champú suave, que no sea agresivo con el cabello. Se debe de lavar con abundante agua y puede ser necesario aplicar dos champús para retirar todo el aceite.

No es necesario utilizar acondicionadores ni cremas suavizantes químicas, el cabello estará suave y muy fácil de desenredar solo con lavarlo. A continuación, se secará como de costumbre.